domingo, 28 de febrero de 2010

Semana 16 - Capilla Religiosas Oblatas al Divino Amor, Moravia ***


El martes tuvimos nuestra cita donde el especialista en fertilidad y, gracias a Dios, nos llenó de nuevas esperanzas. Resulta que hay tratamientos en el extranjero que han tenido muy buenos resultados en parejas que han enfrentado dificultades reproductivas, como en el caso nuestro.

Mi esposo y yo estamos muy ilusionados, pero luego de todo lo que ha pasado recientemente queremos tomarlo despacito... con más calma.

La Negrita nos está ayudando. Eso no me cabe la menor duda.

Hoy fui a misa a la Capilla de las Hermanas Oblatas al Divino Amor en Moravia. El padre se lució con un sermón lindísimo y la iglesia estaba que no cabía un alma. Por alguna razón, siempre siento que alguna parte de la misa (lecturas, evangelio, sermón...) está diseñada especialmente para mí y que Dios me está enviando un mensaje muy especial. Por lo que rezo ahora es porque Dios ilumine mi camino y me envíe señales claras sobre el plan que tiene para mi esposo y para mí.

La lucecita de la esperanza se ha vuelto a encender.
Les incluí arriba la Flor del Espíritu Santo y ahora transcribo una oración muy linda de un libro que me regaló mi tía llamado "Los Cinco Minutos del Espíritu Santo" de Víctor Manuel Fernández. Les propongo abrir el corazón y decir con ternura:
"Ven Espíritu Santo.
Hoy quiero entregarte mi futuro,
hasta el último día de mi vida.
Quiero caminar iluminado por tu divina luz,
para saber adónde voy,
para no desgastar energías
en cosas que no valen la pena.
No quiero obsesionarme por el futuro.
Y por eso, prefiero entregarlo en tu presencia
y dejarme llevar por tu impulso.
Espíritu Santo, sana mi ansiedad,
para que acepte que cada cosa
llegue a su tiempo y en su momento.
Y sana mis miedos,
para que pueda confiar en tu auxilio
y me deje guiar siempre.
Tú que sabes lo que más me conviene,
oriéntame y condúceme cada día
y protégeme de todo mal.
Ven Espíritu Santo y toma mi futuro.
Amén."

sábado, 20 de febrero de 2010

Semana 15 - Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles ****

El jueves no me hicieron la laparoscopía. Dos días antes me hice unos exámenes de sangre y resulta que mi hormona FSH está por lo aires. La hormona FSH es la que estimula la producción de óvulos en la mujer y, en algunos casos, los niveles de esta hormona se utilizan para confirmar la menopausia.

Con sólo escribir estas palabras en este blog se me hace un nudo en la garganta. El día antes de mi cirugía, el doctor me llamó para pedirme que me repitiera los exámenes de hormonas en otro laboratorio. Consideraba que los niveles de mi FSH eran demasiado elevados y quería confirmar los resultados de previo a la cirugía. Me repetí los exámenes y el resultado fue el mismo. Mi esposo habló con el doctor y éste último le dijo que se cancelaba la laparoscopía, ya que no era prudente someterme a ese procedimiento cuando los resultados de sangre eran conclusorios. Su secretaria nos dio cita para el martes de la semana que viene para analizar los resultados, aún cuando le pedimos que nos diera un espacio para el jueves (día en que yo tenía ya programada la cirugía) o el viernes. Desesperados, mi esposo y yo pedimos una cita con el ginecólogo que me había referido a este especialista, y él nos dijo que lamentablemente, los exámenes señalaban que yo sufría de menopausia prematura y que mi reserva de óvulos se había acabado :( ---sniff...sniff...

La opinión de los doctores es que ya no puedo tener bebés. El oír estas palabras del doctor fue como recibir una puñalada en el corazón. Sentí que el mundo se derrumbaba a mi alrededor. El mundo que yo había creado en mi cabeza desde pequeñita, con una casa, un esposo y unas personitas diminutas que me llamaban mamá y que corrían a mis brazos en busca de amor y protección. Mi idea e ilusión por una familia convencional... destrozada en mil pedazos...

Qué pasa cuando una persona tiene que ser lo suficientemente fuerte para recoger las piezas de un corazón y de una ilusión destrozados?

Las palabras del doctor me destrozaron el alma. No puedo siquiera comenzar a describir lo que siento y el dolor que llevo dentro desde ese día. He llorado tanto que pienso que las lágrimitas se me van a acabar.

Mi mamá me recuerda que los doctores también se equivocan. Se equivocaron hace 17 años cuando dijeron que me iba a morir por causa de un tumor de Hodgkin que tuve en el mediastino. Los doctores dijeron que el cáncer estaba muy avanzado y que yo no iba a sobrevivir.

Mi mamá no les creyó. Rezó y tuvo fe en Dios. Y bueno... 17 años después, luego de tratamientos de quimioterapia y radiación de cobalto, aquí estoy. Una sobreviviente de cáncer. Mi mamá es una persona muy fuerte, con una fe inmensa en Dios. Tengo mucho que aprender de ella.

Ya he tenido que pasar por pruebas muy duras en mi vida y las he superado. Sé que superaré esta también... con el tiempo. Dios hace milagros... los hace todos los días... yo soy prueba fiel de eso.

El martes tengo que visitar al especialista en fertilidad para analizar qué opciones tenemos. Se trata ya de tratamientos poco convencionales, de los que nunca había oído... veremos si hay alguno que nos pueda ayudar a ser padres a mi esposo y a mí. La adopción es otro tema que tenemos que analizar. Sin embargo, mi cabeza todavía está hecha un nudo y no puedo pensar con claridad... ahorita sólo tengo fuerzas para llorar.

El domingo visitamos a la "Negrita" en su Basílica de Cartago. La "Negrita" es la Virgen de los Ángeles, la patrona de Costa Rica, a la que se le atribuyen numerosos milagros. Todos los 2 de agosto las calles de Cartago se llenan de personas que van de romería a visitarla desde todas partes del país.


La Basílica de los Ángeles es una iglesia muy hermosa, con elementos de arquitectura bizantina, cuyo punto central es la imagen de la Negrita y los manantiales de agua bendita que emanan de la piedra donde fue encontrada.


Mi esposo y yo entramos de rodillas desde la puerta de la iglesia hasta el altar, pidiéndole que nos concediera el milagro de poder completar nuestra familia con un bebé. Íbamos por la mitad del trayecto y sentíamos que las rodillas se nos iban a desintegrar... si no fuera porque mi esposo estaba ahí a mi lado, hombro a hombro, instándome a continuar... yo no lo hubiera logrado. Luego pasamos a dejarle a la Virgencita, a modo de ofrenda, una pequeña imagen de plata de una mujer embarazada (la que se ve en la imagen de arriba, junto a los anillos de matrimonio de mi esposo y yo). Fue un momento mágico... muy especial... que hizo que mi semana cerrara con el componente de fe y espiritualidad que necesitaba en forma urgente.

Dios tiene planes muy especiales para mi esposo y para mí. Tengo que dejar todo en sus manos, con la convicción de que Él sabe lo que es mejor para nosotros. La "Negrita" está de nuestro lado también. Por ahora sólo resta esperar a encontrar una respuesta a nuestras plegarias.

domingo, 14 de febrero de 2010

Semana 14 - Iglesia Nuestra Señora de las Piedades, Santa Ana ***





Feliz día del amor y de la amistad! Y para los seguidores del horóscopo chino, feliz año del tigre también!

Hoy mi esposo y yo celebramos el día de San Valentin con flores, globito en forma de corazón, desayuno con mimosas en la cama :), regalitos y un almuerzo exquisito en un restaurante divine! Es nuestro primer día de San Valentin desde que nos casamos, entonces quisimos que fuera muy especial. Gracias Papá Dios por haberme enviado una persona tan maravillosa con quien compartir mis alegrías y esperanzas!

Además, hoy comienza el año del tigre de acuerdo al horóscopo chino. Yo soy trigre, así que es mi año y de acuerdo con las predicciones para la gente de mi signo, va a ser un año muy bueno. Para mi esposo y para mi mamá, que son caballos, va a ser un año todavía mejor. Y creo que en general, para toda mi familia, las expectativas son que va a ser un año lleno de bendiciones. En las predicciones del caballo (mi esposo y mamá) sale que habrá nacimientos, así que por ese lado estamos cubiertos :)... ojalá que así sea y que sea este el año en el que Dios nos mande un hermoso bebé que venga a completar nuestra familia.

El viernes pasado fui al ginecólogo, porque tengo meses de estar sin la menstruación. Me dijo que tengo que hacerme una laparoscopía y me la programaron para este jueves a medio día. Es una cirugía exploratoria en la que meten una pequeña cámara por el ombligo, bajo anestesia general, para examinar mis órganos reproductivos. Ya mi doctor me había dicho, hace meses, que muy probablemente me iba a tener que someter a este procedimiento, pero yo estaba muy asustada y esperaba que no tuviera que ser así. Lamentablemente, parece que es la única manera de saber si todo está bien conmigo y si no hay nada que esté impidiendo que pueda ser mamá.

Yo estoy muy asustada. Las operaciones me dan pavor. Además, tengo cero tolerancia al dolor, así que me asusta también la recuperación. En principio, me dicen que es un procedimiento ambulatorio, pero por precaución (y por mi propia tranquilidad) voy a pasar la noche en la clínica. Hoy en misa las lecturas hablaban de que hay que confiar en Dios más que en uno mismo. Que uno tiene que ser como una plantita que, a pesar de la tormenta, se mantiene firme, confiada en que saldrá el sol y germinarán nuevas ojitas verdes y flores. Yo quiero ser así. Me lo tengo que recordar cada minuto. No puedo dejar de creer ni tener fé de que Dios sabe lo que es mejor para mí y que Él cubre todas mis necesidades. Mis deseos de ser mamá son tan fuertes que tengo que aferrarme a eso y confiar en que todo va a salir bien.

Una de mis amigas me hizo un regalo muy especial el día de ayer. Fue a visitar a la Virgen de los Ángeles y le pidió por mí... le pidió a la Virgencita que intercediera todavía más para que yo también pudiera ser mamá pronto. Mi amiga también ha tenido dificultades para ser mamá de nuevo. Yo la incluyo en mis oraciones como parte de mi peregrinaje, porque sé que es una persona muy especial, con un corazón grandote y sincero, y lleno de amor para darle a un bebecito que llegue a formar parte de su familia. Yo sé que es una excelente mamá y que cuando llegue su hijo, se va a entregar por completo y se va a asegurar de que tenga un hogar donde no le falte nada... especialmente cariño. Yo quiero ser una mamá igual de linda que ella.

Y el jueves a medio día, si se acuerdan de mí, pídanle a Dios que nos acompañe a mi esposo y a mí.

Feliz día del amor y la amistad a todos!

domingo, 7 de febrero de 2010

Semana 13 - Catedral Metropolitana **

Hoy es día de elecciones en Costa Rica. El día comenzó con la gente medio aperezada con todo el asunto de la elección, pero ya a medio día había un gentío en las calles y mucha aglomeración cerca de las escuelas donde se ubicaban urnas electorales.

Hay una gran posibilidad que en el país se elija a una mujer como la próxima Presidenta de la República, que es algo que me llena de mucha satisfacción y orgullo, porque es la primera vez que una mujer ocuparía este cargo en mi país, y siento que representa un cambio importante en la mentalidad y en la identidad de los costarricenses.

Mi esposo fue de los pocos que se levantó temprano a votar... creo que incluso más temprano que cualquiera de los candidatos, y más tarde me acompañó a votar a mí, cuando íbamos de camino a misa en la Catedral Metropolitana de San José.

Era la primera vez que nosotros asistíamos a una misa en la Catedral. Ambos habíamos estado ahí en ocasiones anteriores, pero nunca en una misa, entonces fue una experiencia nueva para los dos. La misa de medio día la transmiten por radio, entonces fue una misa muy solemne y pausada. Por la ubicación en medio San José, pensé que la asistencia iba a ser poca, pero me sorprendió mucho que la iglesia estaba casi totalmente llena. Además, la Catedral por dentro está muy linda, bien pintadita, con sus vitrales y púlpito en alto. Muy bonita en realidad.

Recordé cuando fui de niña a esta iglesia con mi abuelita y que cuando ésta se descuidó, mi primo y yo encendimos todas las velitas que tenían para que la gente pidiera sus deseos. Me hizo gracia ver que ahora ya no tienen velitas en la Catedral, sino que hay unas electrónicas, donde uno mete una moneda de 100 colones y se prende una lucecita. Como mi esposo y yo no andábamos monedas y la máquina no aceptaba billetes, no pudimos encender una lucecita por nuestro bebé. Pero cuando llegué a casa, encendí una velita de verdad... que representa el deseo tan grande que tengo de ser mamá algún día.

Semana 12 - Parroquia Nuestra Señora de las Victorias ***

La Parroquia Nuestra Señora de las Victorias es una iglesia de un pueblito ubicado como a media hora de Managua, Nicaragua, donde en 1987 la Virgen se le apareció a un sacerdote y le pidió que se restaurara la parroquia y se impartiera catecismo a los niños. En esta aparición, la Virgen también le dijo al sacerdote que quería que se predicara la palabra de Dios y que se volviera a la tradición de la iglesia y del agua bendita.

Mi esposo y yo fuimos a esta Parroquia porque ahí se casaba un primo mío y fue una muy linda sorpresa que nos contaran acerca de la aparición de la Virgen, así como poder ir al cuartito, que ahora es un pequeño santuario, donde se había aparecido en 1987.

La imagen que tienen ahí de la Virgen es muy linda, con un manto color celeste cruzado en el hombro, y un Niño en sus brazos. A mi esposo le encantó ver a la Virgen con el Niñito Jesús, en una posición tan maternal. Los dos nos escapamos unos minutitos antes de la misa de matrimonio para ir al cuartito a rezarle a la Virgen y pedirle que intercediera para que, ya pronto, pudiéramos nosotros también tener a nuestro bebé en brazos.

domingo, 24 de enero de 2010

Semana 11 - Convento Los Laureles **


Esta semana comencé mi nuevo trabajo. Estuve por tanto tiempo en mi trabajo anterior y luego con mi oficina propia, que ya había olvidado lo que era comenzar un trabajo nuevo... que, de paso, me recordó lo que era comenzar en una nueva escuela. La presión por encajar, por dar una buena primera impresión, por conocer a personas con las que se pueda establecer una amistad... y en el caso del trabajo, la presión de llenar las expectativas de la gente que a uno lo contrató y, sobre todo, de que -en un corto tiempo- la gente se de cuenta que uno sabe de lo que está hablando y que la contribución que uno puede hacer será un valioso aporte para la empresa.

Bueno, mi primera semana estuvo llena de todo esto, pero además, cargada de una cantidad de trabajo que me tuvo más consumida de lo que quisiera. Por dicha mi esposo siempre está ahí para apoyarme y cuando dudé si había tomado la decisión correcta sobre este trabajo, me hizo ver las cosas desde una perspectiva diferente. Creo que tengo que darme tiempo y darle tiempo a mi nuevo trabajo para determinar si voy por el camino correcto. Sí les digo, por el momento, que mi vida es un experimento del día a día...

Nuestro proyecto de bebé sigue en pie... Eso no ha quedado rezagado ni fue sustuido por mi nuevo rol de "big-shot lawyer"... jeje. No creo que sean excluyentes. Conozco a muchas mujeres exitosas que son también mamás exitosas. Es cuestión de encontrar un balance con el que uno se sienta cómodo.
No crean que hice trampa esta semana por ir a misa al Convento Los Laureles, una iglesia que ya había visitado. Lo que pasó es que estoy desde ayer con un dolor de garganta terrible y le pedí a mi esposo que me llevara a misa. Revisamos el misario que aparece en el periódico para ver las misas que había temprano y nos fuimos a la Iglesia de Ciudad Colón. No recuerdo si les había dicho que el misario del periódico está MUY DESACTUALIZADO! Llegamos a misa de 9 y resulta que era a las 8:30 a.m. Como yo me sentía mal, tuvimos que buscar una misa a las 9:30 a.m. y el Convento Los Laureles era la que nos quedaba más cerca. Dios sabe que no fue culpa nuestra y que lo más importante era que asistiéramos a misa (juntos esta vez!); así que no se molestará si no le cambio el nombre a este blog por "49 iglesias en 50 semanas" :)

sábado, 16 de enero de 2010

Semana 10 - Catedral de Alajuela **

Anatomía del proceso de pedir bebé

No crean que se equivocaron de blog. Es 50 iglesias en 50 semanas. Incluí la palabra “anatomía” porque en esta entrada me propongo describir y desmembrar, en cierta forma, la estructura del proceso previo a la concepción. Esto desde una perspectiva enteramente subjetiva, claro está, porque relato un poco de mis vivencias y las vivencias de personas que han experimentado algún tipo de dificultades reproductivas, ya sea porque me lo han contado o porque lo he leído en alguna parte.

Muchas de mis amigas y yo pasamos muchos años cuidándonos de un embarazo no deseado. Tomando pastillas, usando preservativos, recurriendo al ritmo (a una amiga el ritmo la dejó con 4 hermosos bebés, así que no lo recomiendo como método anticonceptivo eficaz!); porque claro, en la juventud y sobre todo antes de casarse, para uno un embarazo era una verdadera catástrofe que tenía que evitarse a toda costa.

Las personas estructuradas y cuadradas como yo, sacamos nuestro título universitario, nos hicimos profesionales, nos casamos y, en algunos casos luego de carro y casa propios, finalmente tomamos la decisión con nuestra pareja de tener un bebé.

Al principio es una emoción total! Dejamos las pastillas para desintoxicarnos unos meses. Vamos al ginecólogo para asegurarnos que todo esté bien. Comenzamos a aplicar las recetas de las abuelas (no la mía, que jamás me habló de este tema!) de contar ciertos días después de la regla y luego tener relaciones cada dos días durante el periodo que más o menos dura la ovulación. Nos dicen que nos pongamos patas arriba luego de hacer el amor… que nos quedemos acostadas y cerremos las piernas para que no se salga la cosa… que nos pongamos, si podemos, una almohada bajo las pompis para ayudar con la gravedad…

Pasan unos días y vamos corriendo a la farmacia a comprar un Acierto para hacernos el examen de embarazo. No marca nada, porque lo usamos mal, y tenemos que salir a la farmacia de nuevo por otro. Esta vez nos tomamos el tiempo para asegurarnos que la orina caiga por 10 segundos en la mecha o, si somos más precavidas, tomamos una muestra de orina en un recipiente y nos esperamos los 3 minutos que dice la prueba. Esos 3 minutos se nos hacen una eternidad y cuando finalmente transcurre el tiempo, vamos emocionadas a ver el resultado: una rayita nada más… es decir, no estamos embarazadas. Pero no importa! Estamos llenas de emoción y esperamos ilusionadas que llegue la siguiente regla para hacerlo todo otra vez.

Luego los meses comienzan a transcurrir y la historia se repite. Ya hemos gastado un platal en Aciertos y hasta tenemos de reserva por cualquier eventualidad. Comienza a aparecer la ansiedad. Volvemos al ginecólogo y nos dice que nos vayamos a la casa y sigamos tratando por lo menos por un año, que es el periodo prudencial que les toma a las parejas el quedar embarazados. Pasan los meses y comenzamos a pensar que hay algo malo con nosotros. Vamos al médico una vez más. Nos manda un montón de exámenes para determinar si tenemos problemas con la ovulación u ovulación irregular, si el conteo de espermatozoides del esposo es normal y si son “perezosos” o no, si tenemos ovarios poliquísticos, trompas de Falopio obstruidas, hasta nos hablan de menopausia prematura y se nos para el pelo. Y ni hablar del tema del reloj biológico y la gente diciéndonos que nos estamos haciendo viejas para ser mamás.

El proceso se torna ahora más mecánico. Dejamos de encender velitas para activar el romance. Y cuidadito está el marido resfriado o de viaje durante los días de la ovulación porque se nos hace un mundo. La regla, que antes era una bendición que viniera porque nos dejaba la conciencia tranquila de que no había un embarazo no deseado de por medio, se convierte en la enemiga número uno. Ya no nos hace tanta gracia ver la ropita de bebé y nunca falta la amiga que llega feliz a contarnos que está embarazada y que, tras de eso, lo logró en el primer intento! No me malinterpreten, no es que no nos alegramos por esa amiga, es sólo que nos duele que en algunos casos no sepan lo afortunadas que son y lo difícil que es para muchas otras.

Finalmente algunas tenemos que acudir a algún tratamiento de fertilidad… pastillas para ovular, hormonas para regular la menstruación, inseminación artificial o, como última vía, fertilización in vitro en el exterior. En las palabras de María Giachino, en su blog “Espacio Nutricio”, un blog muy lindo en el que me inspiré para escribir esta entrada: “Horarios, muestras, inyecciones, nuestra sexualidad mediada, medida y controlada”. Por supuesto que está también el tema de la adopción…

Algunas nos aferramos a la fe en Dios. Rezamos, hacemos cuanta novena nos llegue y volvemos a misa. Recurrimos a homeopatía, meditación, horóscopo chino, feng shui, la dieta de la desintoxicación, dejamos el café, el licor… seguimos cuanta recomendación u ocurrencia nos dé cualquier alma benévola que se cruce en nuestro camino.

En todo este proceso, la parte espiritual ha jugado para mí un papel preponderante. Yo creo firmemente que Dios cubre todas nuestras necesidades, en el momento adecuado. Mi bebé está en el cielo (como el de la imagen de arriba!) y Dios me lo va a enviar cuando sea el momento correcto, ni antes ni después. Sólo hay que tener paciencia y no perder la fe. El escribir este blog también me ha ayudado muchísimo a expresar mis angustias y mis miedos, y el apoyo que he recibido a través de correos y palabras amables ha sido maravilloso.

Creo que es importante lograr canalizar parte de las energías en nuevos proyectos o cosas positivas. Como todo en la vida, existen altibajos. La clave está en lograr disfrutar el viaje, con todas sus curvas, cuestas, brincos y sorpresas.

Esta semana visité la Catedral de Alajuela, que estaba estrenando altar y hasta nuevos frescos en el techo. Me dijeron que cada vez que uno visita una nueva iglesia, puede pedirle a Dios tres deseos. Yo tengo uno. Sin embargo, tengo algunas peticiones de parientes y amigos que estoy incluyendo en mi peregrinaje.